“Vuelvo con nuevas ideas a desarrollar para que los estudiantes del Grado en Medicina sigan creciendo y aprendiendo”

International Experiences, Health

Estudiante de la Facultad de Ciencias Biomédicas y de la Salud realizó una estancia formativa en la Universidad de Yale durante el verano

5 Dic 2016


La Universidad de Yale, a través del Sherwin B. Nuland Summer Institute in Bioethics,  organiza anualmente, durante los meses de mayo y julio, un curso intensivo destinado a estudiantes de grado y postgrado estadounidenses e internacionales. La última edición contó con la participación de Jose María Alonso de los Santos, estudiante de 4º Grado en Medicina de la Universidad Europea.

Alonso estuvo inmerso en un programa de seminarios teórico-prácticos de bioética junto al resto de estudiantes participantes. Los estudiantes trataron diariamente una serie de temas y conflictos éticos de la medicina actual (consejo genético, ética de trasplantes, aborto, eutanasia o comunicación con el paciente, entre otros). Alonso también tuvo la oportunidad de visitar los centros de referencia como el Laboratorio de genética del Mount Sinaí, UCI neonatal del Hospital de New Haven (Yale) o el prestigioso centro de investigación en bioética The Hasting Center.

Entre los participantes, se realizó una entrega de premios a la mejor presentación del trabajo final en el cual Alonso fue galardonado. Su trabajo estuvo enfocado al problema actual de la medicina deshumanizada. El tema escogido por Alonso nació de la experiencia personal propia durante sus prácticas clínicas en los cuales comenzó a cuestionar si realmente se preguntaba adecuadamente a los pacientes y que son vitales para el enfoque terapéutico. “Mediante la presentación, intenté aportar soluciones para intentar disminuir la desconexión evidente entre lo que algunos médicos enseñan y lo que realmente practican”, destaca Alonso.

Tras finalizar el curso, Alonso subrayó que el curso de verano en la Universidad de Yale “es una buena oportunidad para desarrollar este tipo de ideas, a veces difíciles de explicar en una clase de medicina, en un entorno inmejorable y multicultural con magníficos estudiantes y profesores”. Asimismo, “más allá del reconocimiento del trabajo final, la experiencia personal, la convivencia o el aprendizaje, junto a personas de diferentes países y  con mismos intereses, es lo mejor que me llevo a casa de Yale” admitió Alonso.